El valor del silencio
El silencio está subestimado. A menudo se dice que una persona silenciosa carece de habilidades sociales, de conversación, que es torpe o incluso disocial. No me enfocaré aquí en los trastornos de ansiedad social ni en los trastornos neurocognitivos que pueden relacionarse con esta actitud. Prefiero centrarme en el silencio como vía de autocomprensión y superación personal.
¿Por qué es importante el silencio para conocernos a nosotros mismos? Solemos —y me incluyo— ser poco prudentes con nuestro propio ser. ¿A qué me refiero? Hablamos por hablar, decimos cosas sin pensar, actuamos con impetuosidad, alejándonos de la virtud y de la ventaja que nos ofrece el silencio. Beethoven decía algo profundamente revelador: “No rompas el silencio si no es para mejorarlo.”
El silencio nos permite entrar en comunicación con nuestro interior. Nos da la oportunidad de escucharnos, de afinar la percepción de lo que sentimos y pensamos. Y, cuando finalmente hablamos —lo digo por experiencia— nuestras palabras resuenan con mayor fuerza entre quienes nos rodean. Porque hemos reflexionado antes de hablar, porque hemos sentido antes de expresar. Es como si las personas dijeran: “Hey, miren, es el sujeto que habla poco, pero cada vez que lo hace, tiene algo interesante que decir.”
Ojo: no estoy diciendo que no seas sociable, que no tengas amigos o que debas quedarte callado todo el tiempo. Tampoco que cada palabra que digas deba ser perfecta. Esa actitud solo te convertiría en blanco de críticas, por parecer presuntuoso. En cambio, te invito a escuchar más y hablar menos. Escucha a los demás… y te escucharás a ti mismo.
Porque en el reflejo de los otros puedes observarte con mayor detalle. El silencio, entonces, es una herramienta, una habilidad, e incluso me atrevería a decir: un arte y una forma de vida. Nos permite conocernos, caminar hacia la virtud y alejarnos de la irreflexión.
En resumen, el silencio nos ayuda a superar las barreras del desconocimiento de nuestro propio ser. Nos permite convivir con nosotros mismos.
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