No se habla a grandes rasgos de como es que esto llega afectar a la funcionalidad de las personas, alguien que esta pasando por un momento terrible de su vida y por lo particular tienden a invalidar por completo a las personas que transcurren por esta etapa, sonara muy al Joker sin embargo, vivimos en una sociedad donde estamos acostumbrado a minimizar el dolor ajeno, maximizando nuestras experiencias egocéntricas, bien lo decía David Foster Wallace, es un discurso (Esto es agua), donde nos dice que es muy sencillo caer en este pensamiento de filtro donde la única persona real e importante en el mundo soy yo mismo.
Continuando por la linea del duelo, he recopilado algunas de mis notas de clases de Tanatología de la Universidad, para realizar un reflexión y compartirles algunos puntos de que me parecieron importantes.
Experiencia mindfulness
- Encontrar un espacio adecuado: un espacio sin distracciones, de preferencia silencioso, y por lo general alejado de cualquier estimulo que nos pueda hacer perder la concentración. Por cierto también debemos de estar cómodos de lo contrario no la pasaremos pensando en como es que nos duele la espalda en la posición en el aunque estamos.
- Concentrarse en las sensaciones: cuando hablo de concentrarnos en las sensaciones, e refiero a prestar atención a la cosa mas importante que uno tiene que prestarle atención en el mindfulness, y si alguno de ustedes ya conoce algo sobre lo que estoy hablando de seguro ya lo sospechan, así es la respiración. La respiración nos permite entrar en un estado de calma y relajación, además que por lo particular si nos concentramos en nuestra respiración podemos llevar nuestra mente a un estado de absoluta nada.
- Hacer un análisis de lo que acabamos de experimentar: como nos sentimos al realizar el ejercicios, que es lo nos gusto, lo que no nos agrado, como es que me sentía antes, como es que me siento ahora.
Preguntas para el usuario
- ¿Háblame de lo que has estado viviendo?
- ¿Cómo has luchado con ello?
- ¿Cómo han sido tus síntomas?
- ¿Qué otras cosas aparte del dolor te sucede?
- ¿Cómo te gustaria que fuera tu vida en cinco años?
- ¿Cómo has lidiado con ello?
Registro de estrategias
A continuación, les presento un formato que nos permite identificar las pautas necesarias para realizar una estrategia eficaz, que pueda mantenerse a largo plazo y sea beneficiosa para la persona.
En primer lugar, debemos considerar los pensamientos dolorosos, aquellos que aparecen en nuestra mente, nos hacen sentir incómodos y generan malestar. Un ejemplo común sería el caso de una ruptura amorosa. Sin embargo, esto también se aplica al ámbito de las pérdidas humanas. Para explicarlo mejor, pongamos otro ejemplo: la pérdida de un ser querido. Si esa persona falleció, ¿qué pensamiento podría surgir? "Jamás podré recuperarme de esto."
Una vez que hemos analizado el pensamiento, el siguiente paso es observar qué estrategia utiliza la persona o cuál empleamos nosotros mismos para afrontar la situación. En el ejemplo de la tabla 1.1, podemos observar que, a pesar de terminar una relación amorosa, la persona decidió guardar las fotos en un lugar donde no tuviera acceso fácil a ellas.
¿Es esta estrategia realmente eficaz en ese momento? Tal vez sí. Sin embargo, a largo plazo, la persona podría buscar esas fotografías en un momento de debilidad o encontrárselas accidentalmente, lo que podría derivar en una recaída emocional. Por lo tanto, clasificamos la eficacia de esta estrategia con un 5 de 10 a corto plazo y un 1 de 10 a largo plazo.
Finalmente, se debe realizar una reflexión personal: ¿esta estrategia me está ayudando a alcanzar el estilo de vida que realmente deseo? ¿Contribuye a mi bienestar óptimo?
Aprender a validar
A continuación, veremos los siguientes puntos: la validación y el duelo. El duelo no consiste en olvidarse de la persona, sino en aceptar su ausencia. En primer lugar, hablaré sobre la validación.
Es importante mencionar que, al validar, debemos hacerlo desde la emoción, no desde la conducta. De esta manera, podremos asociar mejor lo que la persona está experimentando.
Entender que una cosa es la emoción y otra la conducta nos permitirá analizar la situación de manera más objetiva y, a partir de ahí, realizar una intervención adecuada. Evitemos frases como "échale ganas" o "todos mueren, ya pasará", ya que estas son completamente invalidantes y erróneas. Si deseas aprender a validar, hazlo desde la compasión, no desde la denigración.
Por otra parte, el duelo no es olvidarse de la persona; es aceptar y superar que las cosas en tu vida han cambiado. Este proceso requiere adaptarse y ajustarse a un nuevo estilo de vida. Claro está que esto ocurre de forma paulatina, permitiendo que la persona viva su duelo de manera natural.
En el mejor de los escenarios, si el duelo no se convierte en patológico, llegará un momento en que la persona no olvide, pero sí aprenda a vivir con esa pérdida. En otras palabras, se acepta y se supera.
Preguntas para reflexionar
Enseguida les presentaré algunas preguntas para reflexionar, encaminadas a este aspecto de la intervención:
- ¿Háblame de lo que has estado viviendo?
- ¿Cómo has luchado con ello?
- ¿Cómo han sido los síntomas?
- ¿Qué otras cosas, aparte del dolor, te han sucedido?
- ¿Cómo te gustaría que fuera tu vida en cinco años?
- ¿Cómo has lidiado con ello?
Con estas preguntas puedes indagar más respecto a cómo la persona está sobrellevando las cosas en su vida. Así que úsalas siempre empleando un lenguaje y tono adecuados. Sin sonar demasiado entrometido, ponte en el lugar del otro y comprende que también es difícil hablar sobre lo que está ocurriendo.
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