Reflejos en el Laberinto de la Existencia


Y en el sentido de esta absurda realidad


Huyendo de ti, huyendo de mí en el desierto tuyo de mis ojos me encuentro a mi 

Me oigo ir me oigo, ir me oigo callar en el tiempo del corazón, 

siento sanar como las cosas se amotinan en mi cabeza,

Atrapado en el cristal de un hueco vacío viendo 

hacia el infinito mirándome a mí mismo recurro

al mar de mis propios pensamientos navegando en un marco 

a la deriva incierto sin miedo y sin inseguridades desconocerme 

como soy lágrimas secas de un alma que nunca es eterno

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